Cuando tenemos inconformidad en nuestro corazón muchas veces tendemos a tener una actitud equivocada y por ende perdemos la perspectiva de la realidad y en vez de enfocarnos de enfocarnos de lo afortunados que somos nos quejamos de lo que nos falta.

Yo confieso que muchas veces me he comportado así y encima de eso viene a mi corazón una resaca de culpa por que se que Dios ha tenido tanta misericordia conmigo y aún así me he quejado.

Quiero que sepas algo, la queja es lo contrario a la Gratitud. Nos llegamos a creer que nos merecemos esto o aquello, no sabiendo que todo lo bueno que podamos vivir o adquirir es por que Dios lo ha querido y es pura gracia.

Cuando la inconformidad va creciendo esa viene acompañada de enojo, ira y nos hace perder el control de lo que decimos y pensamos. Si estamos conscientes de que todo lo que tenemos, bienes, sabiduría, trabajo, habilidades, podemos estar bien seguros de que El tendrá completo cuidado de nosotros y que aquello que necesitamos o esperamos El hará que llegue en su justo momento.

Mientras hagamos la costumbre de agradecer por aquello que esperamos sabiendo que es su voluntad que esperemos pacientemente.

VERSO BIBLICO
Hebreos 12:28 “ Así que nosotros, que estamos recibiendo un reino inconmovible, seamos agradecidos. Inspirados por esta gratitud, adoremos a Dios como a él le agrada, con temor y temblor reverente”.

ORACIÓN

Padre amado, te ha placido darme vida, salud, hogar, familia, trabajo, amigos, salvación por medio de Jesús y aún así me he quejado. Te pido perdón por mi falta de gratitud. Confieso que me he inquietado cuando me enfoco en aquello que me falta. Te pido que pongas en mí un corazón agradecido, con gozo y en expectativa de lo próximo que harás en mi vida. Muchas gracias el nombre de Jesús. Amen!!!!